Un milenial en el DRAE

Como cada año, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) anuncia las nuevas palabras del Diccionario de la RAE.

Entre las trescientas novedades, bocachancla, que desde hoy es un sinónimo de bocazas. Para protestar, también tenemos la forma compleja dar la chapa, que se conjuga siempre en negativo. Chapar ya vale para cerrar un local o establecimiento.

De la actualidad vienen palabras como eurofobia (fobia a lo europeo, especialmente a la Unión Europea), turismofobia (fobia al turismo masificado) y bioterrorismo (terrorismo con armas biológicas).

Se acepta decalaje (desfase o desajuste), también autoconsumo (producción de energía, normalmente renovable, para consumo propio). Y más autos: autovacunaautopregunta,

‘Piercing’, que aún no estaba en el diccionario, ya tiene definición: «Perforación hecha en una parte del cuerpo distinta del lóbulo de la oreja para insertar pendientes, aros y otros adornos».

Bicentenario y tricentenario ya tienen categoría de adjetivo. También cada siglo tiene el suyo: trecentista, cuatrocentista, cincuecentista, seiscentista, setecentista, ochocentista y novecentista.

El vocabulario gastro no deja de crecer. Entra crudivorismo, que es la dieta de aquel que consume alimentos en crudo y sin procesar, y pregusto, que es el sabor antes del sabor. Sumamos poleo, por el té.

En el beber también hay novedades: cubetera (que es como dicen cubitera en Argentina y México) y destornillador, ese peligroso cóctel de vodka y naranja. Y farlopa se recoge como sinónimo de cocaína.

Buitre es también quien persigue a otra persona para mantener una relación sexual pasajera, y marciano se consolida como raro, y de ahí vienen las marcianadas. En España puedes hacer un simpa, y en Argentina un pagadiós, o sea, irte de un bar o un restaurante sin pagar.

‘Brutal’ al fin significa lo que significa para una generación que ha crecido entre ‘influencers’: magnífico.

Y hay más verbos modernos, como sentimentalizar (dar carácter sentimental a algo o a alguien), priorizarresiginficar (dar un nuevo significado a algo).

Nuevos registros son microteatro, fotonoticiadesratizador. Y algunas formas complejas: juguete rototodo dios y ajo y agua, que es otra forma de decir es lo que hay.

Y al fin resolvemos el misterio milenial: «Persona nacida en el periodo aproximado de las dos últimas décadas del siglo XX». ‘Boomer’ no está todavía en el Diccionario.

Anglicismos crudos

La cosecha de anglicismos que no han triunfado en sus alternativas españolas es larga: crowdfundingdrugstorefixing (en los mercados de divisas, tipo de cambio oficial), gifenterhashtaglogin (y loguearse), looping (rizo), mailing (envío generado de información, publicidad o propaganda a través del correo), outletoutsiderstreamingsmartphone.

¿Por qué hay tantos anglicismos crudos? Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, recordó el fracaso antológico de güisqui: «No es posible imponer determinadas grafías». La lengua sigue siendo un animal indomable y caprichoso. También tenemos un galicismo: crème (la parte mejor y más escogida de algo).

PUBLICADO ORIGINALMENTE POR Bruno Pardo Porto en ABC.

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